

En una noche que celebró la solidaridad y el impacto transformador en nuestra isla, Cáritas de Puerto Rico fue honrada por el programa de análisis y noticias Jugando Pelota Dura con el prestigioso premio “Jugador Más Valioso” en la categoría de Compromiso Social.
Este reconocimiento es un testimonio del servicio incansable que, desde 1969, nuestra organización ha brindado como el brazo caritativo de la Iglesia Católica en Puerto Rico.
Durante la ceremonia, se destacó la trayectoria de Cáritas, subrayando que “dar es mejor que recibir”. Desde su fundación hace más de cinco décadas, y bajo la dirección del Padre Enrique “Kike” Camacho, la entidad ha trabajado arduamente para combatir la marginación y la pobreza a través de una veintena de programas especializados.
El impacto de esta labor es tangible: desde el paso del Huracán María, Cáritas ha logrado llegar a los 78 municipios de la isla, apoyando a más de un millón de personas. Pero nuestra misión no se detiene en nuestras costas; en tiempos de crisis, la solidaridad puertorriqueña se ha extendido a países hermanos como Haití y Jamaica, llevando asistencia digna allá donde el dolor es más profundo.
Al aceptar el galardón, el Padre Kike dedicó este triunfo a quienes hacen posible que la caridad sea una realidad diaria.
“Este premio está dedicado al equipo de trabajo de Cáritas Puerto Rico, que son los héroes anónimos que están día a día trabajando con los más pobres y vulnerables. También a los más de 700 voluntarios en todo Puerto Rico que están en todos los pueblos de la isla brindando amor”, expresó con emoción el Padre Kike.
Para Cáritas, este reconocimiento valida un modelo de servicio basado en la cercanía y el respeto profundo por la dignidad de cada ser humano. Ser un “Jugador Más Valioso” en el ámbito social significa estar presente cuando las cámaras se apagan, en los rincones más necesitados y en los momentos de mayor urgencia.
Agradecemos profundamente a Jugando Pelota Dura por visibilizar el trabajo que transforma vidas. Este premio nos impulsa a seguir sirviendo con responsabilidad y entrega.
Como comunidad de fe, reafirmamos nuestra promesa de seguir siendo ese refugio de esperanza para los más necesitados. Porque cada vida tocada y cada comunidad acompañada es la verdadera recompensa de nuestra misión.
¿Deseas ser parte de esta transformación? Te invitamos a conocer más sobre nuestros programas y a unirte como voluntario o donante. Juntos, seguimos llevando luz a todo Puerto Rico.