Cáritas de Puerto Rico estuvo  en la comunidad  de Piñones junto a un grupo de voluntarios del Cáritas Parroquia Inmaculada Concepción, visitando familias, y llevando alimentos y suministros. Es muy doloroso ver que a 4 meses del huracán María todavía hay muchas casas llenas de escombros, con techos destruídos, muchas personas viviendo aún en refugios, y con todo su mobiliario, camas y enseres destruidos tras el huracán, como muchas de las familias que ayudamos hoy y que siguen con muchas necesidades palpables. Tenemos todavía mucho que hacer, pero con el favor de Dios y las oraciones de ustedes seguiremos trabajando en Cáritas de PR, lo más que podamos para seguir siendo signos de esperanza y amor en medio de tanto sufrimiento